Las Cinco se van de boda

Queridos seguidores:

Habréis apreciado (porque sé que lo habéis apreciado) que últimamente este blog está muy muerto. Pero una buena mente detectivesca puede fácilmente deducir que un gran silencio precede a una gran tormenta. Y eso es lo que está pasando en el seno de LasCinco: La Una en Punto… ¡se casa! El espíritu de este proyecto, este blog y esta web, está a tope de preparativos. Si, ya lo sé, somos Cinco, las demás también sabemos teclear… ¡No es tan fácil! Algunas no tenemos ese innato espíritu de blogger, pero es que además ser invitada a la boda de una de tus mejores amigas conlleva también un montón de cosas.

Entramos ya en la recta final, y podríamos darnos a la ñoñería fácil con objeto de arrancarle una lagrimilla (o torrente lacrimoso), pues es bien sabido que los nervios a estas alturas están a flor de piel: como en Gran Hermano, todo se magnifica en estos momentos. Pero sólo quiero pararme en un detalle que para mí dice mucho: hace ya meses (sí, meses) Teresa nos contaba que se lo estaba pasando taaaan bien preparando esta boda que hasta le daba pena que llegara el día D porque significaba que todo llegaría a su fin, y querría seguir disfrutando de esta pre-boda durante mucho tiempo más. Yo creo que pronto os podremos presentar una nueva sección: ha nacido una wedding planner.

En este caso, la protagonista es esa misma que tanto ha escrito sobre bodas, que nos ha dado consejos, nos ha sugerido looks, ideas, combinaciones… y sobre todo que siempre, siempre nos ha transmitido que en una boda, lo importante es tener ganas de pasarlo bien y ser feliz. Y todos los que allí vamos a estar no dudamos de que eso nos espera: un fiestón, como ella siempre ha soñado.

Cualquiera que la hayáis conocido sabréis que es una persona entusiasta, alegre, divertidísima y con una personalidad y un carisma especial que nos hace pensar que lo va a conseguir sin pestañear. Y si a esto sumamos un novio como Marcos, la combinación no podría ser mejor: ambos se apoyan, se potencian y se refuerzan mutuamente, se complementan, se completan, se cuidan y se quieren con locura. ¿Qué más se puede pedir?

Pero después de tantos posts sobre su futura boda, las películas románticas, las cosas que le gustan y le hacen feliz, si son o no todas las bodas iguales, la invitada ideal (post que nunca llegó y a esta servidora le hubiera solucionado la vida)… ¿qué nos deparará este evento?

¿Irán a juego las damas de honor o veremos a unas en tacones y a otras en alpargatas? ¿Los novios intercambiarán anillos y promesas o bromas y arrumacos? ¿Sonará el vals o guitarras eléctricas? ¿Se nos correrá el rímel de emoción o de risa? ¿Llevará la novia tocado o… ?

Creo que hablo en nombre de Las Cinco cuando digo: no veo el momento de descubrirlo.

Vamos vamos, que nos casamos… ¡Vamos!

 

invitación

 

La Dos en Punto