La carretera

Cuando estás acostumbrada a hacer viajes casi todas las semanas, concretamente el mismo viaje, y muchos de esos trayectos los haces sola, te da tiempo a pensar. Mucho. Muchas veces no, eh? que el mono dando palmas está muy presente en la carretera.

 

Bueno, pues algún día de estos que estás muy proclive a recibir mensajes del exterior parece que han cambiado toda la publicidad que hay en la carretera. La mitad de las veces, como no haya una botella de un ron al lado, yo ni me entero de qué marca es la que se las ha ingeniado para poner un anuncio como: “hoy empieza un día diferente”. Realmente yo los veo muy altos, o incluso enmarañados en una vorágine de más publicidad. No hay más que ver al entrada de cualquier pueblo del extrarradio de Madrid. Tanto si vienes como si vas, tienes una paseíllo formado por cientos de establecimientos, que te indican su salida.

Me pregunto si alguien ha intentado leerlos todos en una pasada…probablemente se haya estontonao y no lo recuerde….

 

Luego están los mensajes de las paredes, los graffitis taaan malos que adornan las entradas y salidas de las ciudades (por lo general, los buenos están para que los busques o los rebusques, o te los encuentres!). Chico, igual es preferible el ladrillo visto o el cementaco… yo soy muy de colores y los graffittis en las vías del tren son muy decadentes y le dan un aspecto bohemio y con historia (con historia…una noche estaban tres colegas con cien pelas en el bolsillo y dos botes de spray, y jugaron a escribir su nombre. Fin de la historia. Interesante, eh?)

A mi los que más me gustan son los mensajes de amor. Ailoviu Silvia, Te quiero Enrique 2014 ( qué manía de poner números, ¿es que en 2015 no le vas a querer?), quiero ser el padre de tus hijos Carmen…y me he dado cuenta que la diferencia entre esos mensajes y el mensaje que he visto hoy en un puente, es la personalización del mismo. Asi como los primeros me parecen incluso de mal gusto (no groseros, sino de mal gusto!), el que he visto hoy me ha parecido como si me lo hubieran escrito para mi. Muchas gracias al artista! Y es que no es un mensaje especial, ni que se haya devanado los sesos pensándolo (igual si que se ha roto algún hueso pintándolo…). Simplemente era un mensaje universal:

“Te quiero, mi niña”

 

A mi me vale.

 

La Cuarta en Punto

 

 

Os dejo con SOHN- Artifice